sábado, 17 de septiembre de 2011

ha Pablo Salas Charca

Esta es la carta de renuncia de la democracia:
Hoy, esta noche,
he visto a mis hermanos siendo
esparcidos por lo alto por la violencia.
He visto el dolor de sus vientres.
Yo que he mecido sus cunas,
no puedo imaginar un instante más de oprobio
tomando mi nombre.

Bastardos, oíd
que llegara el día en que estremezca sus cabelleras
y no podrán andar.
Pienso en mis hermanos
como una gran raza que florece
y su deseo inalienable
blandir
como una espada que rota alrededor de este mundo.
Hermanos, levantaos
su deseo es un sol infinito
que se forja en sus sueños.
Levantaos hombre
a ti este canto humilde
Pablo Salas Charca
sembrare con este puñal tu historia.
Líder de nuestra patria
patria de Grau
la patria de Mariátegui,
que se remesa nuestra historia
bajo tu báculo de historias
nuevas cumbres
vuelvan a surgir.
Oh! ser valeroso
con este canto
partiré los cielos
y escribiré tu nombre en él
Descansa hermano,
porque allá los tiempos
se estremecerán con tu nombre;
aquel nombre de la paz.

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